jueves, 30 de agosto de 2012

Cap. 32º: "Stop the show".





El beso se hacía cada vez mas intenso. Como estábamos sentados en la cama, Liam hizo un movimiento logrando que yo me acostara y él quedara arriba mío. Esto se estaba yendo fuera de control. Pero no podía parar. Mi cuerpo no me lo permitía. El beso continuó hasta tal punto que la remera de Liam que traía puesta ya estaba levantada hasta la mitad de mi panza, y en un acto reflejo, yo le había sacado la remera a Liam. Si, YO. No me reconozco. Lamento esto, pero tiene que acabarse. El tiene novia, y esto no está bien.

Terminé con el beso. El abrió los ojos ¡,y noté como también sentía culpa. Mucho mas que yo, claro. Cerré los ojos. No para atesorar el momento como antes, sino que era para no verlo y no tentarme de nuevo.

Tu: lo siento. No era mi intención –dije con los ojos aún cerrados. Aún estaba arriba mío, y eso ni me incomodaba, ni me agradaba mucho…-
Liam: ¿estás cerrando los ojos porque si los abrís me vas a besar de nuevo? –me preguntó riendo. Paso tanto tiempo con él, que ya me conoce demasiado.-
Tu: tenés que dejar de saber tantas cosas de mí –respondí a lo que ambos reímos. Sentí sus labios una vez mas sobre los míos, y luego se separó. No duró mucho. Luego al fin dejé de sentir la presión que me acorralaba sobre mí, aunque aún no abrí mis ojos-
Liam: ya podés abrir los ojos –comentó riendo mientras escuché el ruido de la bragueta de su jean bajarse-
Tu: estas buscando algo malo –me volteé quedando de espaldas a él, y ahí por fin abrí los ojos.- Espero que no te estés poniendo una remera en este momento –afirmé en forma de pregunta. –
Liam: de verdad, tu bipolaridad me mata. Pero gracias a ella no tengo que hacer el esfuerzo de sacarme el cinturón –Lo que acabo de hacer, no fui yo. Realmente, no fui yo. Bueno, si fui yo. Ta, quedó claro que soy realmente bipolar. El tema es que, fue como un impulso. Tal vez, esa soy yo de verdad, y la yo que soy todos los días es una especie de careta que uso para confundir a los demás… mmm… puede ser-

Sentí como el acolchado se movía levemente, y una presión se sintió sobre la cama. No planeaba darme vuelta. Si lo hacía, las cosas se descontrolarían y no terminarían bien. No podía darme el lujo de seguir de esta manera. Yo no soy una zorra. Una cálida mano desnuda y perfectamente tonificada apareció rodeando mi cintura, y sentí su cuerpo pegarse a mí de tal manera que parecía nunca querer separarse del mío. Nuestros dedos automáticamente se entrelazaron. Cada dedo colocado en el medio del otro, como si fueran fichas de un puzle encajando a la perfección. Sentía su respiración sobre mi cuello, logrando que me estremeciera por completo. Las ganas de besarlo me invadieron nuevamente. Pero debía resistir. Por el bien de él, y por el mío. Luces fuera. Hora de dormir.

Una tenue luz atravesó la ventana y fue a parar justo en mis ojos aún cerrados. Carajo, habíamos olvidado cerrar la cortina. Lentamente abrí los ojos. Intenté moverme, pero una presión ejercía sobre mi cintura impidiéndome moverme. El brazo de Liam aún protegiéndome. Sonreí para mí misma y giré la cabeza  hacia la mesa de luz, donde reposaba un moderno reloj despertador negro con los números en color verde claro, que marcaba las 9:35 am. Giré sobre mi cuerpo para encontrarme un tierno Liam durmiendo. Se veía adorable. Una pequeña sonrisa formada en su rostro logró hacerme sonreír a mi también.

Me tomé la libertad de sacar mi mano de debajo de la manta y con la yema el dedo comencé a recorrer su cara en su totalidad. ¿con qué estará soñando que sonríe de esa manera? Parece que lo desperté, porque apretó los ojos y luego los abrió lentamente, para brindarme una sonrisa completa al verme.

Tu: Lo lamento, ¿te desperté? –le pregunté muy cerca de tu rostro-
Liam: no importa. Verte al despertar me alegró la mañana –hasta su voz de recién despertado es sexy. Comenzó a moverse para poder acomodarse. Tengo que tener en mente el auto control. Autocontrol para abastecerme . –
Tu: no empieces. –le respondí riendo. Él me imitó –y, ¿en que soñabas que estabas sonriendo? –le pregunté divertida aún mirándolo a la cara-
Liam: que nos casábamos y teníamos un bebé con barba –respondió sujetando mi cintura, que gracias a solo tener una remera como “pijama”, estaba totalmente descubierta, ya que la remera estaba por la mitad de mi estómago. Una sonrisa boba se formó en su rostro-
Tu: no sonrías de esa manera. –dije bajándome la remera- ayer me agarraste débil
Liam: ojalá te agarre todas las noches así –respondió pícaro- ¿Por qué tocabas mi cara? –preguntó recuperándose de su voz ronca causada por el sueño-
Tu: ¿qué? ¿ahora la gente no puede tocar la cara de los demás? ¿en que sociedad vivimos? –bromeé mientras me destapaba para levantarme. Tengo que admitir que estando tan calentita y al lado de Liam en bóxers se me dificultaba mucho tener que levantarme. Pero si no lo hacía, las cosas no terminaban bien…-
Liam: No te vayas –En otras circunstancias consideraría la oportunidad de quedarme, pero no puedo permitirme tal lujo después de todo lo que sucedió anoche. Temo que vuelva a suceder. Solo le dediqué una sonrisa y continué. –

Fui hasta donde estaba mi pantalón en el piso de la habitación de Liam, y me lo coloqué dejándome su remera. Tomé de su armario un hoodie  y al igual que con el jean, lo coloqué con cuidado sobre la remera. Al terminar de colocarlo en su lugar, noté la mirada de Liam sobre mí. Tomé uno par de sus championes y  los puse en mis pies.

Tu: ¿qué tanto me vez? –le pregunté atándome los cordones-
Liam: ¿qué? ¿ahora no se puede mirar a nadie? ¿en que sociedad estamos viviendo? –respondió lo mismo que yo hace un rato. Mientras reía. Proseguí con el otro cordón- al final voy a tener que ir a tu casa a cambiarme, porque te llevás toda mi ropa
Tu: se me ve linda –dije frente al espejo peinándome-
Liam: ciertamente –respondió apoyando sus manos sobre su nuca-
Tu: no me digas cosas lindas –si seguía así… bueno, ya saben-
Liam: ¿querés hacer una twitcam conmigo?  -me preguntó. Según Mari, eso es como si me pidiera matrimonio-
Tu: noup. Yo veo una película y mientras vos hacés la twitcam –le respondí tirándome en la cama justo en el momento que él se levantó- nuevamente –hablé justo cuando estaba prendiendo la computadora- mejor te ponés por lo menos un jean –volteó sobre sí mismo en la silla y me sonrió, para después volver a su posición inicial. Al parecer iba a quedarse así- voy por algo de comer –me paré de la cama de un salto y bajé en busca de comida. Agarré uvas, y volví a subir. Liam ya había comenzado con la twitcam. Yo me puse a buscar una película en la televisión para entretenerme-
Liam: ¿quién está atrás? –escuché que decía a la nada, va, a sus fans- _______(tu nombre) usando mi ropa, tirada en mi cama, mirando mi televisión y comiendo mi comida –habló sarcásticamente mientras alzaba la voz para que me quedara claro que era para mí-
Tu: y estoy calentita, cómoda, entretenida y sin hambre –le respondí igual de alto para que me escuchara-

Mi celular empezó a sonar. Un número desconocido. No lo tenía agendado. ¿quién puede ser? Bue, mejor atiendo.

-vía telefónica-

Tu: hola –contesté y en seguida me metí una uva en la boca-
*****: hola, ¿_______(tu nombre)? habla Justin -¿Justin? ¿Bieber? Escupí la uva mientras me sentaba de golpe en la cama. Liam me quedó mirando raro- ¿todo en orden? –preguntó algo preocupado-
Tu: si, si. Todo bien –traté de sonar lo mas relajada que pude.- ¿cómo andás? –pregunté con suma tranquilidad fingida-
Justin: bien, bien. Te llamaba para preguntarte si te gustaría ir a tomar algo conmigo. Ya sabes, como una cita –me preguntó del otro lado del teléfono. Entré en shock-
Tu: am… claro –respondí algo insegura de mí misma- ¿Cuándo? –mi estado era de shock, pero intentaba sonar lo mas normal posible-
Justin: te llamo en un rato y te digo bien. ¿te va? –preguntó. Y, con tal de salir con mi ídolo, lo que sea-
Tu: claro. Me llamas –la sonrisa mas grande apareció en mi rostro. Liam me seguía mirando extraño-
Justin: chau –se despidió de mí. –
Tu: chau –le devolví el saludo y corté-

-fin vía telefónica-

Comencé a gritar y a saltar en la cama de Liam. En ese momento no me importaba ni Liam, ni sus fans, ni nada. Estaba muy emocionada.

Liam: ¿Qué te pasa? ¿quién era? –preguntó dejando a sus fans de un lado por un segundo-
Tu: el sex god –hablé en código. Tampoco quería que todas sus fans se enteraran de quién era quien me había llamado-
Liam: ¿quién? ¿Justin? –qué inteligente el nene. Los besos lo dejaron idiota-
Tu: si, grítalo a todas tus fans, ¿qué mas da? –respondí sarcásticamente mientras me bajaba de la cama y caminaba hacia él-
Liam: bueno. –volvió a girar a la computadora- Justin Bieber acaba de llamar a _______(tu nombre) -¡IDIOTA! Le golpeé la cabeza suavemente-
Tu: Liam está en bóxers –dije para “vengarme”- ya vuelvo –dije y salí corriendo. Fui hasta mi casa, agarré mi esmalte para uñas rosado, y volví lo más rápido que pude a lo de Liam-
Liam: ¿a dónde fuiste? –preguntó cuando me sintió entrar-
Tu: a casa –respondí recuperando el aire después de correr con el frío de afuera y todo-
Liam: ¿a buscar qué? –volvió a preguntar-
Tu: esto –levanté el esmalte para que lo viera-
Liam: ¿ahora? –preguntó haciendo puchero-
Tu: si –me senté a su lado y empecé a pintarle las uñas mientras hacía la twitcam-

Cuando terminé me fui a bañar. Luego íbamos a ir al shopping. Cuando salí de la ducha me puse esto:



Comencé a buscar mi celular para comprobar que Justin no hubiera llamado, pero no lo encontré. Supongo que lo dejé en lo de Liam. Mejor voy a ver si ya llamó. Además, es hora de ir al Mall.

-fin de su narración-

Terminé con la twitcam y me dispuse a esperar a que _______(tu nombre) volviera para llevarla de compras. De repente empieza a sonar un celular. Pero no era el mío. Era el de otra persona. El de _______(tu nombre). Lo busqué entre las sabanas hasta que lo encontré. Número desconocido. Mejor atiendo, y digo que llame después.

-vía telefónica-

Liam: ¿hola? –pregunté para saber quién la llamaba-
*****: hola. Habla Justin. ¿quién es? –Bieber… no va a salir con _______(tu nombre).-
Liam: soy Liam –respondí- ¿qué se te ofrece? –pregunté amistosamente, pero con cierta frialdad-
Justin: quería hablar con _______(tu nombre) para decirle a qué hora y qué día salíamos –me respondió amigablemente…-
Liam: ¿salir? ¿en qué sentido? –ya sabía el sentido, pero repito, no va a salir con ella. Y si, estoy celoso, ¿y que?-
Justin: a una cita… -respondió confundido del otro lado del teléfono-
Liam: ¿cita? Pero si ella tiene novio –no pienso lo que estoy haciendo, solo estoy actuando conforme me siento-
Justin: ¿cómo? Si ella me dijo que no salía con nadie –no se si esto está bien o mal. Pero hice tantas cosas malas en las últimas 12 horas, que ya nada me importa-
Liam: está saliendo con Harry, mi amigo, hace 3 meses –ahora me pongo a pensar que tal vez esto traiga serias consecuencias. Pero no puedo retroceder una vez que las cosas están hechas-
Justin: ¿a si? Bueno, pues, supongo que… ¿chau? –dijo inseguro. ¿en qué mierda me metí?-
Liam: chau Justin –respondí justo antes de cortar el teléfono. Borré las llamadas y dejé el celular justo donde lo encontré, exactamente un segundo antes que _______(tu nombre) apareciera por la puerta de mi cuarto-

-fin vía telefónica-

Tu: hola –habló entrando a la habitación desordenada-
Liam: hola bonita –le respondí coqueteándole. Ya estaba vestido y listo para ir de compras-
Tu: ¿nadie llamó? –preguntó refiriéndose a su celular conforme a que lo agarraba de sobre mi cama-
Liam: no. Nadie –le mentí. Por suerte se hacerlo bastante bien-
Tu: bueno, supongo que después llamará. Vamos al shoping –gritó animada caminando hacia la puerta de mi cuarto-
Liam: ¿puedo sacarme el esmalte? –le pregunté, porque era ella quien fichaba la condición-
Tu: no. Creo que me debés más que demasiado –respondió refiriéndose a lo de anoche. Que noche-
Liam: capaz que si me das algo mas de lo de anoche estaría bueno –le dije, de broma claro. Por que es obvio que no va a aceptar-
Tu: no me busques porque me encontrás –ella tampoco se quedaba sin hacer nada. Como pretende que no quiera con ella si tiene esas actitudes… me hubiera gustado terminar lo de anoche-

Salimos de mi casa y fuimos rumbo al shopping en mi auto, ya que la última vez que ella se fue caminando, no pasaron cosas buenas…

Llegamos y compró un millón de cosas. ¿por qué a las mujeres les gusta tanto comprar ropa? Las únicas prendas que tendrían que estar permitidas serían las calzas deportivas y los tops. Que mundo mas bello sería ese.

Este no soy yo. Yo suelo ser el tierno, inteligente, responsable. Y ahora, todo lo que pienso es en _______(tu nombre). Supongo que este es quien realmente soy, y la persona que soy todos los días es solo una careta que uso para ocultar mi verdadero yo… Tal vez… No, no creo.

-fin de su narración-

-narras tu-

Pasó ya casi todo el día y no recibí ninguna llamada de Justin. Estoy empezando a creer que se arrepintió. Y eso me hace sentir mal. Pero me entretuve paseando por el Mall con Liam. Por lo menos no pensé en eso lo que llevaba de ese viernes.

No pensé en eso, hasta que ví a Justin paseando por el mismo Mall que yo y Liam como si nada. Nos chocamos con el por equivocación, y fue como si se viera obligado a hacerlo… ¿qué le sucede?

Justin: hola chicas –nos saludó- ¿puedo hablar contigo? –me dijo medio desanimado. Yo confundida acepté y me aparté de Liam, quién se veía algo nervioso-
Tu: ¿qué pasa? ¿por qué no me llamaste? –le pregunté con suavidad, aunque algo enojada también. Ni que fuera el ómnibus que tengo que esperar por él…-
Justin: ¿por qué me dijiste que no tenías novio si era mentira? –me respondió con otra pregunta, muy confusa sinceramente-
Tu: ¿qué? Si no salgo con nadie –respondí confundida-
Justin: te llamé y me atendió Liam, y me dijo que llevabas saliendo con Harry mas de 3 meses –respondió enfadado. ¿Liam? Va a morir-
Tu: tuve que habérmelo esperado. Idiota. –él me miró confundido. Tengo que dejar de hablar sola…- él te engañó –le aclaré-
Justin: no, porque después te busqué en internet y me apareció que sí salías con Harry –respondió mas enfadado que confundido-
Tu: ¿me buscaste en internet? –pregunté toda ilusionada. Justin Bieber me había buscado en internet. O algo mas extraño aún. Aparezco en Internet… :|- no, terminé con él el día que te conocí. Y es mentira que salimos 3 meses. Llevábamos saliendo no mas de 3 semanas. Ni siquiera fue una relación real al principio. Pero eso es otra historia. El punto es que te engañó –le respondí un poco alterada, pero aún así calmada-
Justin: ¿y por qué me engañó entonces? –preguntó muy confundido-
Tu:…
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maratón 3/3

Chicas hasta acá el maraton :) ojalá les guste :) Estoy hecha mierda por estar todo el día estudiando física, así que no les puedo decir mucho. Solo perdón por no subirlo ayer, pero es que mi hermano desconectó el internet, y prometí subirlo cuando terminara de estudiar. Son las 11 de la noche y acabo de terminar. ODIO LA FÍSICA. En fin, un beso chicas. Y perdón :)

Juliii :)